Las principales quejas de Donald Trump originadas por el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) son dos: el déficit acentuado en los últimos años con México y la pérdida de empleos en su país por venir a parar a territorio mexicano.

Antes que nada, recordemos que Trump se ha caracterizado por adoptar una doctrina nacionalista de “América primero” adornada de una retórica proteccionista; con la que, durante su campaña, prometió recuperar la fortaleza para EU, acabando con el abuso por parte de otras naciones; refiriéndose con mayor hincapié a México, a través del  TLCAN.

Pero, ¿qué tan cierto es que esto es culpa del TLC o hasta qué punto Trump está viendo sólo un lado de la moneda?

DÉFICIT COMERCIAL: LO MÁS NORMAL DEL MUNDO

El documento que vierte los objetivos primordiales a tratar durante la actualización del TLCAN destaca nuevamente la situación del déficit:

“Desde que se implementó el acuerdo en 1994, los déficits comerciales han estallado […] a través de la renegociación, la administración Trump buscará un mejor acuerdo que reduzca el déficit comercial y sea justo con los estadounidenses, con la mejora del acceso a los mercados de Canadá y México para la manufactura, la agricultura y los servicios de EU”.

Antes de entender el tema, es importante señalar que EU no sólo ha registrado un déficit con nuestro país, esto le ocurre y de manera más evidente, con China (347 mil mdd), con Japón (68 mil 938 mdd) y con Alemania (64 mil 864 mdd); cuando con México registró una cifra por debajo de las anteriores de 63 mil 192 mdd (el déficit más alto en los últimos 5 años) y un aumento anual sólo del 4%.

Lo anterior nos dice que Trump, se ha casado con la idea de que el déficit es el causante de todos sus males, criticando principalmente al TLCAN y acusando a México de incurrir en comercio desleal, sin ver que esto es algo “normal” que puede ocurrir, literal, aquí y en China.

El déficit demuestra que son más los productos que entran de México a EU, que lo que nos vende. Pero esto no es malo, la mayoría de los productos exportados de nuestro país a territorio estadounidense, son componentes intermedios que se utilizan para la producción de bienes. Por ejemplo, la industria manufacturera de EU que tiene plantas aquí en México, a partir del TLCAN aumentó su producción con mayores inversiones gracias al bajo costo de la mano de obra.

Incluso, según cifras del Wilson Center, un centro de investigación en EU, el 40% de lo que nuestro vecino del norte importa de México, incluye contenido estadounidense. En contraparte con China que únicamente registra un 4%.

Esto quiere decir que el déficit es una consecuencia obvia de la cual EU puede quejarse, sin embargo, existe un equilibrio por las ganancias que obtiene al producir su manufactura en nuestro país; por ejemplo, si la producción de autos se hiciera en EU, los precios para los consumidores (en todo el mundo) aumentarían desastrosamente.

Ahora bien, otro punto que hay que entender del déficit comercial es la capacidad que tiene  un país frente a ahorrar contra invertir; un ejemplo claro es la India y Brasil, ambos países muy <proteccionistas> pero aun así, con todo y sus políticas para cuidar su balanza comercial, presentan déficits porque sus flujos de capación de ahorro interno y externo, son menores a los de su inversión.

Por lo tanto las causas del déficit comercial no pueden ser exclusivamente derivadas de un tratado comercial, y tampoco la culpa puede ser directamente de nuestro país a causa de supuestas <prácticas comerciales abusivas>, sino de un país que primero debe analizar su mercado interno para entonces saber qué exigir y qué esperar del externo.

PÉRDIDA DE EMPLEO: NO ES TAN MALO COMO PARECE

De acuerdo a cifras del Federal Reserve Economic Data, el empleo del sector manufacturero en EU ha caído en los últimos 25 años; particularmente a raíz del TLCAN, en 1994 de un aproximado de 16 mil empleos, se han reducido a alrededor de 12 mil en el 2016. Por otro lado, según el Economic Policy Institute, son aproximadamente 700 mil trabajos los que han llegado de EU a México, desde que existe el tratado.

Las cifras antes mencionadas van ligadas al asunto anterior del déficit causado por producir aquí en territorio mexicano: industrias como Ford han mudado plantas de EU a México para producir algunos de sus modelos con mano de obra barata, para después exportarlos al resto del mundo a costos reducidos.

Además, no se pueden “recuperar los empleos” de la noche a la mañana, porque si se analiza la historia detrás de esto en EU, este declive inició desde mucho antes de la existencia del TLCAN, en los años 50´s cuando este país empezó a automatizar los procesos de producción; claro que fueron acentuados por las relaciones bilaterales y multinacionales como la que surgió con Europa y sobre todo con China, pero fue una consecuencia por los cambios en la industria y no por el comercio en sí.

Pese a lo anterior, este factor sí ha sido mayormente controlado por el mandatario estadounidense, ya que a la fecha han sido más de cinco empresas las que han renunciado a la idea de mudarse de nación, debido a las amenazas de Trump de imponer aranceles o por los incentivos fiscales que les ha prometido.

Es muy temprano para analizar las consecuencias de estos hechos, o si el Presidente de EU ha tenido tiempo de cumplir lo prometido a cada una de ellas; sin embargo, ya veremos si fue buena idea quedarse con esos empleos en niveles tanto de producción, como de ganancias.

EL OTRO LADO DE LA MONEDA 

Entonces este asunto queda así:

No, ni el TLCAN, ni México tienen la culpa del porqué Trump cree que su país está siendo abusado comercialmente.

Si Trump logra condicionar los beneficios del TLC a costa de <reducir el déficit> no sólo estará afectando a México, sino también a su mercado interno y el comercio exterior que tiene con el resto de otros países.

El principal problema y donde debiera centrarse EU es en su trato comercial con China, cuyo déficit fue cinco veces mayor que con México, y representa casi la mitad del déficit comercial que tiene con el resto del mundo; así mismo, durante el 2015 resultó que dicho país asiático adquirió de EU un total de 116 mil mdd, cuando México adquirió 236 mil mdd.

Mientras que China está absorbiendo la fabricación de productos estadounidenses por el uso de la tecnología que EU no tiene,  en México ocurre lo mismo pero por el uso de mano de obra barata y la automatización de procesos; sea cual sea la razón, nuestro vecino del norte está dejando ir los empleos no nada más porque sí, sino porque le es necesario y al final beneficia a su economía.

Finalmente, lo que podemos encontrar detrás de todo esto, es que EU con Trump como líder, está siendo preso de una ideología únicamente política, hambrienta de recuperar el poder, y no de intereses y objetivos meramente comerciales que beneficien tanto a México como a ellos, para volverse más competitivos como la región geográfica y económicamente estratégica que es.

Si quieres conocer más información en torno este tema, no dejes de escuchar nuestra Serie “DILEMAS Y CONTROVERSIAS ¡Hacia la modernización del TLCAN!” 

También puede interesarte

Planeación Estratégica en Comercio Exterior El éxito momentáneo puede ser una extraordinaria y afortunada casualidad, pero el éxito recurrente descansa en una adecuada definición e implementació...
RECO: Soluciones integrales e innovadoras para el Comercio Exterior La oferta de valor que proporciona RECO minimiza el riesgo de apostar a una empresa-empresario, depender de pequeños, cortos o endebles sistemas.
La Ley Antilavado; su importancia y alcance La Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (LFPIORPI), mejor conocida como la “Ley Antilava...
Tips para una correcta valoración aduanera Es evidente que la declaración del Valor en Aduana es una información importante porque se relaciona directamente con el cumplimiento de diversas obli...
Share This